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domingo, 3 de julio de 2011

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LAS CUATRO ETAPAS DE LA VIDA (Alfredo Moffatt)

Este tema es el eje de nuestra concepción de salud y enfermedad. Nosotros no curamos un aparato psíquico sino un proceso de vida. Insistimos con este principio, paradigma o suposición básica, de que el humano es una historia. Cada uno de nosotros está dentro de una película, y no podemos salir del cine, a menos que destruyamos el cine (la mente) de un balazo… Si esa película no tiene argumento o no se entiende, nos enfermamos psicológicamente.

La suposición básica es que el humano es un ser arrojado a su futuro; este futuro se hace con lo que nos pasó, no tenemos otra cosa que un conjunto de recuerdos, de vínculos, de anhelos, de vacíos, de fracasos, de esperanzas y con eso armamos nuestro proyecto de vida. Lo arrojamos hacia adelante y decimos yo quiero hacer eso, que en realidad es ser eso.

La historia de vivir tiene un desarrollo, y etapas nítidas. A veces la edad cronológica no coincide con la edad evolutiva, o se puede envejecer antes o quedar joven más tiempo, y también es normal estar algo desplazado, pero en la medida que aceptemos esas etapas y las podamos pasar, vamos a poder desarrollar una vida. El que se enferma es el que se detiene en ese viaje y no puede superar ciertas etapas.



NIÑEZ
La vida empieza con un episodio bastante traumático, el parto, que es el año cero. Allí empieza una historia humana, que en realidad no comenzó en el parto, sino nueve meses antes, en la concepción. Cuando la pareja queda embarazada, ambos piensan qué destino va a tener ese ser, al nacer ya hay sobre el bebé una expectativa, que después se le hace saber: “vas a ser como tu padre”, o “como tu madre”, o “un fracasado como tu abuela”.

Alrededor del primer año, suceden tres hechos fundamentales: el destete, que genera la primera sensación de pérdida, el primer duelo. Después sucede que el bebé deja de ser una tortuga dada vuelta y camina; en ese momento comienza la exploración del mundo. La curiosidad infantil es muy importante, si en esa etapa le prohíben investigar, se inhibe su capacidad de curiosidad exploratoria, muy necesaria luego. Y el tercer momento fundamental, es cuando adquiere la posibilidad de la comunicación simbólica, los padres lo incorporan al mundo de las palabras, o sea de los humanos.


JUVENTUD
La juventud comienza con un período psicológicamente tormentoso, la pubertad, que es la revolución emocional y psicológica más grande que tiene un humano a través de toda su vida. Actualmente se ha adelantado, se da alrededor de los once a trece años. Luego del terremoto hormonal, que es la pubertad, el humano se transforma bruscamente en otro.

De niño se transforma en joven, si en ese momento la sociedad no permite ese pasaje, entonces quedan los adolescentes en una desprotección psicológica muy grande. A un adolescente le puede ocurrir que no puede pasar de niño a joven por no poder incluirse en el mundo del trabajo por el desempleo, entonces pierde la posibilidad de concretar pareja y de formar una familia, por eso tiene la sensación que la vida se le paró. Ahí aparece lo que nosotros llamamos la población más riesgosa, que son los pospúberes. Ser adolescente en este momento es insalubre, y si además es pobre, está en un encierro trágico.


ADULTEZ
La etapa de la adultez comienza actualmente alrededor de los 30 o 35 años.

La adultez es un largo trecho, son muchos años. Eso también depende de la clase social.

El embarazo es lo que define la nueva responsabilidad porque la mujer se transforma completamente y la maternidad es una profesión para toda la vida. Es una experiencia psicológica muy intensa porque es una vivencia de simbiosis amorosa que el hombre nunca podrá tener. El hombre es un eterno solitario porque nunca tuvo la experiencia de esa gestación y de ese vínculo tan intenso como una mujer con su hijo, que la deja acompañada psicológicamente para siempre.

En esta etapa sucedió el pasaje de noviazgo a familia y la organización es completamente distinta, aparecen los hijos y se genera el grupo familiar. La actividad de esta etapa es la familia y la producción, el trabajo. Si este falta, se desarma la familia porque las dos piernas con las que andamos la vida son la familia y el trabajo.


VEJEZ
La negación de la edad es una tontería. Esta etapa empieza después de los sesenta años.

Esta edad no está tan mal, el tema de la muerte siempre angustia, pero yo creía que iba a ser peor. Es una tontería hacerse el pendejo, fíjense si tuviera que ir al gimnasio, sería todo un laburo y no podría gozar de esto de hacerme el filósofo. Cuando cumplí sesenta años hice una fiesta en la Escuela. Y dije: tengo dos caminos, o me convierto en un viejo sabio, o en un viejo pelotudo. Lo último me pareció aburrido. Cuando no asumís la edad, no gozás ni la una ni la otra.

Cuando estuve en Estados Unidos había una actriz que había sido muy famosa, Bette Davis, que ya estaba muy viejita y tenía el rostro con las arrugas del tiempo. Era conductora y tenía un programa muy respetado, en el que podía decir cosas sabias, porque estaba cómoda en esa edad, era creíble.

Nosotros atravesamos las cuatro etapas de la vida, si negamos una, vamos a tener problemas.



Gentileza de Alfredo Moffatt: www.alfredomoffatt.org.ar

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